Laúd Renacentista

A principios del S.XVI, con las nuevas necesidades expresivas de la polifonía renacentista, el laúd medieval comienza a sufrir una serie de modificaciones que lo hacen más versátil: Primeramente deja de utilizarse el plectro para tocar y pasan a utilizarse los dedos, lo que permite tocar varias cuerdas a la vez, y aumenta su número de cuerdas, de 5 órdenes dobles en un principio a 6, hasta llegar a 10 ya bien entrado el S.XVII. Su importancia dentro de la música europea de este tiempo queda patente por el amplísimo legado de obras escritas para él por compositores como Da Milano o Negri en Italia, Attaingnant o Le Roy en Francia, Judenküning en Alemania... Otro dato que demuestra su importancia es el hecho de que a los constructores de instrumentos, desde esta época, se les conoce con la voz francesa de "luthier" (de luth = laúd), aunque curiosamente en España se acuñó el término "violero".


Laúd de 7 órdenes

Laúd renacentista Laúd renacentista

Diseño propio basado en originales de Hans Frei.
Cuerpo de 9 duelas de Nogal, Arce, Cerezo o Ciprés. Tapa de Abeto Europeo. Diapasón y clavijas en Ébano, Peral, Boj u Olivo enmarcado. Puente de Peral. Roseta tallada directamente en la tapa. Acabado con goma-laca menos la tapa que está encerada.

Tiro: 600 mm.