Violín Ramón Parramón 1931 en Barcelona
Este instrumento sufrió un golpe en la voluta y su mango quedó suelto.
Examinando con detenimiento, se veía que el taco superior estaba rajado, con
lo que un simple reencolado no era suficiente para salvar el problema.
La caja fue abierta y el taco quitado por completo. Uno de los contraaros
estaba suelto, y parte del aro despegado así que todo el conjunto fue
devuelto a su sitio con mucha paciencia y un poquito de cola.
Una vez asegurados los aros superiores, construí un nuevo taco con los
anillos dispuestos apropiadamente, lo ajusté a los aros y al fondo y lo
encolé en su sitio. Seguidamente fue redondeado y la caja cerrada de nuevo.
El resto supuso volver a realizar el encastre respetando la inclinación
original del mango, encolarlo, enrasar el borde del retalón y barnizar
procurando ajustar lo mejor posible el color del nuevo barniz al del
original.